En el entorno empresarial, para alcanzar los objetivos definidos en nuestro plan de negocio es necesario llevar a cabo una buena administración de todos los elementos que conforman nuestro día a día. De entre todos ellos, es la gestión de nuestro capital uno de los elementos que mayor influencia van a tener en el devenir de nuestra compañía.

En este artículo vamos a conocer cinco estrategias que nos van a permitir potenciar la rentabilidad económica de nuestra empresa. Adaptar cada una de ellas a las características y el volumen de nuestro negocio será clave en el corto, medio y largo plazo. 

Optimiza el inventario

Una de las principales áreas de gasto que suelen ser comunes en todas las empresas es el almacenaje de los productos. Durante las primeras etapas de un proyecto, es habitual que tengamos a almacenar más productos de los que somos capaces de vender. 

Sin embargo, a medida que nuestra actividad va creciendo y asentándose en el mercado, debemos aprovechar los datos de ventas. Estos datos los utilizaremos para ocupar el espacio disponible en nuestros almacenes únicamente con aquellas referencias que tienen la rotación suficiente como para que sea rentable tener stock de las mismas.

¿Cómo podemos optimizar nuestro inventario?

 

  • Evita excederte en tus inversiones de inventario. Invierte únicamente en aquellos productos que cuentan con suficiente demanda.
  • Realiza un análisis para conocer cuáles son aquellas referencias que necesitan de una mayor cantidad de tiempo para venderse. De este modo, evitarás ocupar espacio físico con productos que no cuentan con la suficiente rotación.
  • Contacta con tu proveedor para minimizar los tiempos de entrega de tus productos. De este modo, podrás optimizar tu espacio disponible y realizar tus pedidos en función de la demanda sin que exista un prejuicio en la experiencia del cliente. 

 

Para optimizar nuestro inventario es necesario que también redefinamos nuestra estrategia de ventas. Acciones como la venta complementaria pueden ser de gran ayuda para dar salida a productos que de manera individual no tienen tanta demanda. En el caso del ámbito del retail, el mercado de los complementos es un buen ejemplo de ello. 

Controla tus gastos

¿Cuáles son los gastos de los que no existe control y merman la estabilidad financiera de nuestro negocio? Para muchas empresas, no son las grandes partidas presupuestarias las que condicionan la situación financiera de su negocio. En muchos casos, son los pequeños gastos de los que no se tiene tanto control los que influyen en el estado de nuestras cuentas. 

Tener el control de nuestras transacciones financieras nos proporcionará una perspectiva general de nuestro negocio. Sin embargo, conviene tener en cuenta que esta acción no debe comprometer la calidad de nuestros productos o de los servicios que ofrecemos. Por ello, aquí te mostramos cuáles son los cinco mejores programas de contabilidad gratuitos que puedes encontrar en la red. 

 

Una vez obtenida esta visión más general, es el momento de centrar nuestra atención en los detalles:

 

  • Contacta con tus proveedores: Investiga cuáles son los precios de mercado y trata de negociar tus tarifas. Dependiendo de tu volumen de negocio, un pequeño porcentaje de descuento puede suponer un ahorro de varios miles de euros al finalizar tu año fiscal.
  • Gestiona tu producción: En el caso de que tengas una línea de producción, es importante que todo el proceso de producción se encuentre optimizado. En la gestión de residuos y el reaprovechamiento de los mismos tenemos una de las claves. 
  • Tus instalaciones: ¿Estás aprovechando el 100% de los metros cuadrados que tienes disponibles? Si la respuesta es no, seguro que existen vías de aprovechamiento que te van a permitir rentabilizar tus propiedades. 

Impulsa tus ventas

Para potenciar la rentabilidad de nuestro negocio es necesario centrar nuestros esfuerzos en nuestra área de ventas. Debemos identificar cuáles son los clientes que nos proporcionan un mayor retorno y focalizar nuestros recursos en clientes similares que puedan ofrecernos una gran rentabilidad. 

Para ello, debemos nutrir nuestro catálogo de productos que sean capaces de despertar su interés. Tanto de los clientes actuales como de los futuros a los que queremos captar su atención. Visibilizar y posicionar estos productos es fundamental en las principales plataformas online. Aquí te contamos cómo puedes hacerlo tanto en Facebook como en Google, ¡sin invertir una gran cantidad de dinero!

También es importante que analicemos si tenemos productos que, dado su volumen de ventas, no están alcanzando la rentabilidad necesaria una vez se analizan todos los costes relacionados. Es posible que sea más rentable retirarlos de nuestro catálogo y dedicar nuestros esfuerzos únicamente en aquellas referencias que nos proporcionen el retorno adecuado. 

Invierte en variedad de productos

Una vez hemos definido cuáles son nuestros productos más rentables, tenemos que encontrar productos similares que sean capaces de aportar una mayor variedad a nuestro catálogo manteniendo sus niveles de rentabilidad.

Para ello, no solamente es necesario conocer nuestro negocio. Sino también a nuestros clientes: desde sus intereses hasta sus pautas de comportamiento. Podemos hacerlo de muchas formas: en el caso de las redes sociales, cada comentario o like que recibimos es una oportunidad única para conocer cuáles son sus inquietudes. También podemos integrar un CRM, que nos permitirá reunir en un mismo espacio todos los datos disponibles sobre nuestra audiencia. 

Expande tu negocio

Al igual que debemos focalizar nuestros esfuerzos en productos que generen la rentabilidad deseada, también debemos realizar el mismo ejercicio con el mercado en el que operamos. Es recomendable analizar cuáles son las características de nuestros mercados más potentes y, en base a las mismas, encontrar mercados similares en los que poder operar.

Una vez identificados, es momento de analizar nuestra operativa para conocer si, con nuestros recursos actuales, podremos ofrecer nuestros productos y servicios sin comprometer la experiencia del cliente. 

Con estas cinco estrategias la rentabilidad de nuestra compañía estará garantizada. Adapta cada una de ellas a las necesidades particulares con las que cuente tu empresa y exprime al máximo las posibilidades de la misma. Si tienes un negocio, o estás en vías de tenerlo, y conoces otra estrategia que pueda asegurar nuestra rentabilidad, ¡no dudes en compartirla con nosotros!